La serie narra la vida del joven Sam (Brett Harrison), cuya alma fue vendida al diablo por sus padres cuando nació, desde entonces el chico ha vivido como ha querido, sus padres le han tratado siempre demasiado bien, en la escuela y en todo le dejaban hacer lo que quisiera; al cumplir 21 años trabaja en un sitio mediocre y se pasa el día con sus amigos y los videojuegos hasta el día en que el mismísimo Satán (Ray Wise) se le presenta en persona y le cuenta toda la verdad, conviertiendo a Sam en su siervo, cuya misión será la de atrapar almas que se han escapado del infierno.